domingo, 16 de marzo de 2014

La traducción como danza

¿Nunca habéis pensado en esta bella metáfora?

Yo sí y pensaréis que es rizar mucho el rizo. Sin embargo, la comunicación en ocasiones se convierte en un proceso artístico y la danza es una forma de expresión, todo un lenguaje comunicativo. Ambos procesos son la unión de técnica y capacidad expresiva. Y aunque nunca hayáis experimentado la sensación de bailar con una base técnica y entrenando cada semana, os puede resultar fácil entender esta comparación.

En el aprendizaje de la danza casi siempre se parte de la imitación. El alumno imita los pasos del profesor, los integra y los transmite desde su piel. Del mismo modo, los estudiantes de traducción hemos integrado pautas a través de nuestros profesores y hemos imitado sus técnicas, estilos... Y para cuando nos convertimos en traductores, tenemos en cuenta esta dinámica al enfrentarnos a nuestro texto meta desde nuestro texto origen. Eso sí, ofreceremos nuestro estilo propio, igual que un bailarín profesional.


Por otro lado, nuestros destinatarios ─público y clientes─ anhelan comprender y recibir un mensaje. Una coreografía podría ser nuestro documento original, la base con la que «danzaremos». Cada pie-punta durante el calentamiento es nuestro proceso de documentación, nuestra búsqueda de documentos paralelos e información. Cada triple pirueta bien podría verse como los retos complejos que encontramos en algunos textos; esas trabas que se solucionan con tesón y paciencia.

Incluso se podría comparar la traducción con algunos tipos de danza. Por ejemplo, la danza contemporánea equivaldría a la traducción literaria, por aquello de que hay que regirse al texto de origen... pero se debe transmitir y adaptar al público de forma que lo «sientan», lo comprendan. O quizás el ballet podría compararse con la traducción jurada, ya que cada paso-palabra tiene que ser perfecto, sin fallos, fiel.

Como veis, hoy más bien quería compartir una reflexión creativa más que una opinión o consejo sobre el mundo de la traducción. Hoy me apetecía jugar con las palabras y sus imágenes.
¿Qué metáfora artística se os ocurriría a vosotros?

Espero que este pequeño artículo, al menos, os haya esbozado una sonrisilla, ¡traductores!
¡Nos vemos en las redes!


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