No deseo hablar de crisis. No aspiro a divagar sobre esta excusa que nos presenta la clase política actual y los mercados. La vida nos brinda infinidad de posibilidades, pero hay que estar atento y proyectar nuestras expectativas.
Me niego a creer que «no es posible», que «no hay nada que hacer» ante nuestros sueños, que «tenemos que conformarnos». ¿Cómo es posible que jóvenes formados y llenos de ideas puedan pronunciar tales afirmaciones? Este tipo de frases no hacen más que alimentar el pensamiento negativo y producen «recesión» es nuestra inteligencia y creatividad diaria.
Bien es cierto que nos encontramos en un año complejo, lleno de cambios y dificultades —el año de la Serpiente, según la astrología china, por cierto—. Sin embargo, eso no es motivo para creer que «el problema es que tienes expectativas», como dice mi buen amigo Loureiro en una canción suya. ¡Más bien sería la solución! Dentro de cada realidad, es preciso encontrar perspectiva y esperanza.
Necesitamos ser fuertes e ingeniosos y definir nuestros deseos. Desde ahí, podremos analizar nuestras posibilidades y alternativas. Siempre habrá algo que nos llene y no siempre tiene que ser lo establecido por nuestros estudios universitarios. No tengáis miedo a probar fuera de vuestras especialidades. La vida, ante todo, es experiencia. Y debemos llenar de positividad lo que hacemos y pensamos.
En mi caso, me encantaría poder dedicarme mucho más a la traducción y, sobre todo, a la interpretación social (hospitales, ONG, etc.). No obstante y antes de llegar a esos objetivos, necesito alternativas profesionales como el sector educativo y otras personales, como la música. Además, tengo la suerte de que disfuto con todo lo que acabo de citar.
Lo importante, como profesional lingüístico, es recordarte las razones de tu elección y sus aportaciones —a pesar de los momentos de incertidumbre o desmotivación que puedan surgir—, así como seguir formándose y mantenerse actualizado.
« La traduction est pour nous tous, gens de lettres, avec la juste proportion de plaisirs et de peines qu'elle comporte… une belle et constante école de vertu. » (Valery Larbaud)
Lo importante, como ser humano, es disfrutar del camino y aprender sin cesar. Amar lo que hacemos y luchar por lo que queremos... ¡vivir!
Así que, que cada cual construya el futuro que desea y aspire a las posibilidades con las que sueña porque: ¡Sí se puede!

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